
Soy una persona que me dedico a coger papeles, hago anotaciones en cualquier sitio y todo va a parar a mi bolsillo. El otro dia recogí para mi hemeroteca un artículo del Economista: “Subasteros, los clientes más temidos por la banca” que después de leerlo me ha tocado la fibra (seran los años) y he decidido de comentarlo.
En el artículo habla de los malos que son los clientes porque van en busca de un buen precio para sus ahorros (desde luego..) sin importarles el postor y del miedo que los bancos tienen a esos clientes.
Para iniciar el artículo lo haremos con un anuncio de Mediamark “Yo no soy tonto” y el cliente que va a una sucursal bancaria tampoco, lejos han quedado los tiempos en que los clientes se dejaban aconsejar por su banquero para colocarles los productos del banco que dejaban mayor margen, la gente está cansada de productos referenciados a bolsa que su rendimiento dependa de si Papa Noel en el año 2010 va a tener caspa o no, vivimos en una nueva realidad en la que la información es más transparente y el cliente conoce más, y quien se lamente de esto es que no está preparado para jugar en un mercado en plena competencia.
Vamos por partes, porque el cliente va en busca de otras ofertas? Hasta ahora un cliente siempre iba a su banco de confianza y se creía lo que le explicaban, se autoconvencia de que era la mejor oferta dado que él era cliente de tal entidad desde hacía tantos años y por tanto su oferta era buena, eran clientes vinculados con márgenes interesantes dado que tenían seguros, fondos, planes de pensiones, etc.. no contentos con esto se le ofrecían tipos de interés inferiores y el cliente ha acabado despertando. Pero esto no solo pasa en banca, la semana pasada me fui a comprar una TV nueva (por cierto estoy muy contento), fuí a la tienda tradicional donde me conocen de toda la vida, me trataron muy bien, palmadita en la espalda y me pidieron 2100 €. Una vez decidido el modelo fui y la compré en
una tienda de internet, tardó 2 dias y me costó 1288,99 € puesta en casa. Me gustan mucho las palmaditas en la espalda pero no valen 811,01 €
Mi profesor de gestión comercial siempre comentaba el incremento de coste que suponía ir a buscar nuevos clientes y de las enormes posibilidades que tenian los existentes a través de la fidelización, pues bien, creo que la gran banca se ha olvidado de estos, no se puede ofrecer más al que viene de fuera que al cliente de toda la vida, no se puede ofrecer precios por debajo de la inflación, el colocar productos a diestro y siniestro ha muerto y quien quiera fidelizar clientes que lo haga a través de buen asesoramiento y no timando a la gente con productos que ni ellos entienden.
Hoy termino con una frase de Benjamin:
“Los engaños y las traiciones son prácticas de los idiotas que no tienen la inteligencia suficiente para ser honestos”
